SUEÑOS LÚCIDOS:
HERRAMIENTAS HUMANAS PARA LLEGAR MÁS LEJOS
Uno de los tesoros «olvidados» del pasado, sigue felizmente formando parte de la naturaleza del ser humano: El sueño lúcido.
La capacidad de tener consciencia mientras nuestro cuerpo duerme y nos sumerge en el reino de Morfeo.
Podemos imaginar cómo sería nuestra vida si olvidáramos o decidiéramos olvidar el dominio del fuego, o la utilidad de la rueda y dejar esas cosas como elementos decorativos. Dos cosas que nos han acompañado casi desde siempre.
No tenemos que imaginar cómo sería nuestra vida, si decidiéramos que los sueños son sólo sueños; un mero adorno del dormir que olvidamos al despertar. Lo difícil es imaginar lo contrario.
¿Cómo sería nuestra vida si volviéramos a prestar atención a nuestros sueños?
No voy a negar que nos ha ido a bien.
Que parece que podemos prescindir de los sueños porque salimos adelante así. También hemos salido adelante sin la rueda y sin el fuego en el pasado. El fuego quitó unas limitaciones. La rueda eliminó otras. El sueño lúcido también puede llevarnos más allá de nuestras limitaciones. Es así.
La lucidez en los sueños es hoy en día mucho más conocida que a finales del siglo pasado, cuando yo me interesé por el tema. Llama la atención sobre todo como forma de diversión. Y está bien, pero tenemos un laboratorio en el que nuestras limitaciones cotidianas desaparecen, podemos hacer infinidad de cosas y es fácil que nos limitemos a jugar. Yo también lo he hecho.
Podemos pedir ayuda a los sueños, si es que les prestamos atención, para resolver problemas o para que nos den ideas que nos ayuden en muchos ámbitos de nuestra vida.
Sin embargo, con el sueño lúcido la cosa cambia: además de pedir y esperar pasivamente, con el problema añadido de tener que interpretar lo que nos dicen, podemos hacer cosas activamente: ver varios resultados, probar a enfrentarnos a las cosas que nos limitan cuando estamos despiertos, preguntar y cambiar la pregunta sobre la marcha si lo vemos necesario… Es una diferencia similar que pedir a alguien que nos mire una cosa por internet o mirarlo nosotros mismos; en nuestro propio ordenador y con nuestra propia conexión.
¿La pega? Que hay que practicar.
Como practicamos para tocar un instrumento, como entrenamos en el deporte; con la diferencia de que a esas dos actividades decidimos darles valor y a los sueños lúcidos no les damos importancia.
Puedo asegurar dos cosas: La primera es que, si yo intentara iniciarme en el ajedrez hoy en día, lo más probable es que no pasara del nivel básico. No me interesa y, casi seguro, abandonaría muy pronto. La segunda es que mucha gente que no se ha planteado nunca soñar lúcido y, quizá, ni sabe lo que es. Sin embargo, puede tener una gran habilidad (como en el ajedrez que no es para todos igual) que está desaprovechando. Algún caso me he encontrado por ahí.
Hemos de considerar que los sueños y la habilidad de tener consciencia en ellos, forman parte de nuestra naturaleza. Aunque cada persona tiene una habilidad diferente para conseguir resultados. Sucede igual con el ajedrez: unos deciden continuar hasta convertirse en Grandes Maestros, otros continúan sin llegar a destacar especialmente y otros abandonan por falta de interés o talento.
En Rusia y otros países introducen el ajedrez en la escuela. Deberían enseñarnos desde pequeños a vivir los sueños lúcidos. Y más tarde que cada uno decida dónde llegar. Porque entraríamos en el reino de la ciencia ficción mágica si supiéramos el poder oculto que se guarda en el mundo de los sueños lúcidos.
Carlos García (el Onironómada)

Por eso en nuestro LAB Microviver consideramos que la autogestión de la salud pasa por descubrir los circuitos dormidos, nunca mejor dicho, de nuestro cuerpo y nuestra psique. Un buen signo de salud es recordar nuestros sueños y recordar mientras soñamos que es un sueño, al igual que recordar que estamos en un sueño mientras vivimos en la vigilia.
Por eso realizamos este Taller de Sueños Lúcidos por vez primera.
Esperamos que sientas la llamada de explorar ese mundo mágico y a la vez oculto que es la dimensión onírica del Tiempo Sueño en nuestras vidas.
Aprenderemos técnicas para mejorar nuestra salud corporal y activar nuestra memoria onírica.
Compartiremos sueños. 
Viviremos una experiencia depurativa psico-física que puede ayudarnos mucho en nuestro camino para activar la salud natural que a veces llevamos como la bella durmiente en nuestra vida, esperando un príncipe interior que con un beso la despierte.
Quiero finalizar con una frase de Don Juan Matus el supuesto maestro de C. Castaneda, que desarrolló en sus libros un enfoque muy profundo sobre los sueños lúcidos:
“El objetivo del Arte del Ensoñar es un entrenamiento específico para cuando llegue el momento trascendental de la partida.“
Así que también este taller nos acercará a ese entrenamiento vital de prepararnos para morir con consciencia y por tanto vivir con dignidad y armonía, buscando desarrollar la totalidad de nuestro potencial.