Los científicos descubren lo que está matando a las abejas, y es peor de lo que se pensaba
Este artículo, publicado en la web economiazero.com sin indicar autor, parte de la alarma por la desaparición de las abejas, de las que depende la polinización de millones de plantas. Pone el ejemplo de California, cuyo cultivo de almendra, según el texto, necesita ya el 60 % de las colmenas supervivientes de Estados Unidos.
A continuación resume un estudio de la Universidad de Maryland y del Departamento de Agricultura de Estados Unidos. El polen que recogían las abejas contenía una media de nueve pesticidas y fungicidas, y hasta 21 productos en una de las muestras. Al alimentar con él a abejas sanas, resistían peor la infección del parásito Nosema ceranae. Las que comían polen con fungicidas, considerados hasta entonces inofensivos para ellas, tenían tres veces más probabilidades de infectarse.
Para Dennis vanEngelsdorp, autor principal, el problema «es mucho más complicado que un solo producto», de modo que prohibir un único tipo de pesticida, como los neonicotinoides vetados entonces en la Unión Europea, no bastaría.
El artículo concluye que lo que mata a las abejas son décadas de agroquímicos y que el estudio lo hace oficial. Conviene matizar que, tal como se describe, el trabajo mostró una menor resistencia a un parásito, no una causa única de las muertes.
Fuente: economiazero.com; no consta el autor del texto.
Entrada publicada el 13 de septiembre de 2013 en el antiguo blog del Instituto de Microbiótica. Se conserva como archivo: refleja lo que se escribió en su momento y no constituye consejo médico.