¿Por qué es necesario limpiar el cuerpo de toxinas procedentes de metales pesados?
Este texto, publicado en Natturalia.com, sostiene que vivimos expuestos a metales pesados a través de la comida, el aire, el agua del grifo y muchos objetos de uso diario. Su tesis es que el cuerpo no los metaboliza, de modo que se acumulan en los tejidos, dificultan la absorción de nutrientes y acaban dañando la salud.
La parte central repasa cinco metales y dónde los sitúa el autor:
- Aluminio: utensilios de cocina, desodorantes y antiácidos.
- Mercurio: amalgamas dentales, pescado y marisco de aguas contaminadas.
- Plomo: pinturas antiguas, tuberías, tabaco y gases del tráfico.
- Arsénico: insecticidas, cerámica y papel pintado.
- Cadmio: zonas industriales, humo de cigarrillos y productos de caucho.
Como respuesta, el artículo propone reducir la exposición, por ejemplo con utensilios de acero inoxidable y sin tabaco, y seguir una "desintoxicación" a base de alimentos crudos, zumos y batidos verdes ecológicos. Atribuye a los zumos efectos muy amplios, como limpiar todos los órganos, y vincula estos metales a numerosas enfermedades que aquí no se enumeran.
Conviene leerlo como la postura de su autor: habla de lo que "sugieren" los estudios y da cifras sobre sustancias tóxicas en la sangre, pero no identifica ninguna investigación ni presenta pruebas de que esa limpieza funcione.
Fuente: Natturalia.com.
Entrada publicada el 9 de abril de 2014 en el antiguo blog del Instituto de Microbiótica. Se conserva como archivo: refleja lo que se escribió en su momento y no constituye consejo médico.