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Instituto de Microbiótica
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La Relación Intestino-Cerebro en los trastornos del comportamiento

Human Anatomy (NIH BioArt 519 - 657942)
Imagen: Courtesy of NIAID Ryan Kissinger · Public domain · Wikimedia Commons

Esta entrada no es un artículo único, sino una recopilación de fragmentos y enlaces de distintas webs sobre la relación entre intestino y cerebro. Abre con la afirmación, tomada de apyc.es, de que una nueva terapia intestinal permite "limpiar" emociones negativas como la ansiedad o la tristeza, algo que la entrada no respalda con ningún dato.

Los fragmentos siguientes citan varias líneas de trabajo. Uno describe un estudio del Instituto Nacional de Salud Mental entonces en marcha, para saber si el estreptococo podría estar detrás del trastorno obsesivo-compulsivo en niños. Otro afirma que una investigación de 2011 halló efectos del probiótico Lactobacillus rhamnosus sobre el neurotransmisor GABA y sobre la ansiedad y la depresión relacionadas con el comportamiento, sin detallar en quién se hizo. Un tercero recoge un estudio financiado por la UE y publicado en PNAS, que sugiere que la colonización microbiana en la primera infancia puede ser fundamental para el desarrollo del cerebro.

La recopilación menciona además a Michael Gershon, de la Universidad de Columbia, autor de El segundo cerebro, sobre las neuronas de la pared intestinal.

Es una mirada cercana a la que defendemos desde la Nutrición Simbiótica: cuidar la microbiota también es cuidar la mente.

Fuente: recopilación con textos de apyc.es, espanol.mercola.com, clinicacentrogranada.blogspot.com.es, tendencias21.net, CORDIS, Universidad de Columbia y Discovery Salud.

Entrada publicada el 12 de marzo de 2014 en el antiguo blog del Instituto de Microbiótica. Se conserva como archivo: refleja lo que se escribió en su momento y no constituye consejo médico.